Escrita y dirigida por Martín Barreiro, estamos frente a una obra maestra, ya que la sublimación que hace del ser humano, es única. La interpretación de Adrián Sett, en el papel principal, es maravillosa, no hay palabras para describir a éste actor de raza, sólo hay que dejarse llevar y sentir lo que se nos está brindando. Cabe destacar, la impresionante voz lírica de Lila Cruz, la ductilidad actoral de Fernando Blanes; y, la prestancia dramática de Diego Verni. La escenografía de Mariana de Sancho es precisa y adecuada, muy bien lograda; el vestuario y el diseño de luces (MB-MB), es atractivo y acorde, excelente.

Aunque el tema sea conflictivo, todo brilla y es perfecto en éste espectáculo teatral, del cual salimos muy conformes y llenos de alegría y emoción por haber podido presenciar una sublime obra de teatro.

Recomendada para todos los que quieran ver un argumento con sentido universal y aplaudir a extraordinarios actores, dentro de un encuadre ideal, ya que al entrar al teatro El Convento, parece como si ya estuviéramos entrando en la historia.

Muy recomendable.

Por Estela Gómez Show on line

http://www.showonline.com.ar/CriticaId.php?id=167

 

El círculo de Mozart", la obra que el autor y director Martín Barreiro estrenó el sábado en el teatro El Convento, redescubre la personalidad del genio de Wolfgang Amadeus Mozart a través de sus fantasmas y ofrece un profundo repaso por aspectos de su vida.
Alejada de los motes en los que fue enrolada esta gran figura del arte, y en una especie de viaje que hace pie en Viena, en el verano de 1790, la pieza rescata el costado más tierno del compositor -interpretado magníficamente por Adrián Sett- y su lucha por enfrentar el pasado y salir adelante.
El relato hace eje en los últimos años de Amadeus, cuando se queda solo, sin dinero y sumido en una gran depresión, a nueve años de ser despedido en su puesto en la corte de Salzburgo, su ciudad de nacimiento.Sin embargo, "El círculo..." no se cierra en esa etapa, sino que hace un recorrido general de su vida a partir de una dolorosa y constante evocación del músico en relación a los seres que lo marcaron a fuego.Los encuentros imaginarios que mantiene con su padre y maestro (Fernando Blanes), su esposa (la cantante lírica Lilia Cruz) y el arzobispo de Salzburgo (Diego Verni), son utilizados por el autor como recursos que le dan un tono poético y pasajes de humor y emoción a la obra.
"Hay muertes que enmudecen el corazón" son las palabras que salen de la boca del músico para, de alguna manera, graficar el duro período que estaba atravesando en el plano creativo, afectado además por el dolor físico, ya que venía sufriendo un deterioro en su salud que desencadenó su temprana muerte, a los 35 años.
La acertada disposición de los actores en el marco de una puesta despojada le otorga ritmo a esta obra clásica y con llegada a todo público.Un dato curioso reside en que las últimas melodías escritas por Mozart -por esos años compuso muchas de sus sinfonías, conciertos y su conocido Réquiem- se escuchan en la bella voz de Lilia Cruz, quien en la piel de su mujer lee una de sus partituras para entregar al espectador uno de los momentos más conmovedores.
Las buenas actuaciones de un elenco afiatado y la dinámica de un relato sólido, dan vida a esta interesante puesta de la compañía del teatro El Convento.

por Romina Grosso - Télam

http://www.elcomercial.com.ar/index.php?option=com_telam&view=deauno&idnota=90365&Itemid=116

 

Martín Barreiro tomó la última etapa de la vida del gran compositor como base argumental de su obra El círculo Mozart para, ficción mediante, adentrarse en los laberintos de la psiquis del personaje que estuvo sujeto la mayor parte de su breve vida a los manejos de su padre y del Arzobispo de Salzburgo.

El elenco es homogéneo, los personajes están bien marcados y cada uno tiene un pasaje escénico que lo hace lucir.

Se destaca Adrián Sett en la interpretaci&ocute;n de Mozart, al que dotó de un perfil que lo aleja del mito que la historia musical creó con él y que lo transformó en un ser inalcanzable, aquí se ve a un ser humano que sufre y pretende aliviarse buscando las causas que lo llevaron a una situaci&ocute;n de la que quiere salir pero no encuentra el camino para hacerlo.

Lilia Cruz, en el rol de Constanze, se luce con buena técnica y posee una voz con una coloratura que deleita al espectador.

Fernando Blanes y Diego Verni, como el padre y el arzobispo respectivamente, realizan trabajos correctos con las dos figuras malas de la obra, y sus composiciones seguramente concuerdan con la imagen que la mayoría de los espectadores ya tiene de esos personajes.

El círculo Mozart es una obra de interés no sólo para los amantes de la música clásica sino también para los interesados en la historia y obviamente para los que disfrutan del teatro con un verdadero contenido argumental.

Carlos Herrera

http://carlosherrera.suite101.net/el-circulo-mozart-la-desesperacion-de-un--ex-nino-prodigio-a68198

 

 Mozart y sus fantasmas. Mozart está en decadencia, hay guerra contra Francia; los nobles se han retirado al campo, y los pobres no tienen qué comer. Corre el tórrido verano de 1790. Él está solo en su pobre habitación, rodeado de botellas de vino, y de sus partituras, pero lo que lo atormenta es la música en su cabeza. Y los recuerdos. Es que este Wolfang ha sido traicionado por un mundo que lo aclamaba, y lo protegía desde niño. Eso le dicen su padre, su esposa y un obispo de dudosa moral. De este modo, los fantasmas de Mozart van apareciendo, y él lucha contra todo, contra sus adicciones, y contra las duras presiones de su padre y del obispo, pero también los dulces ruegos de su mujer. Son momentos de verdad escénica los de la desmesura del músico. Con una puesta simple, la obra convence. Adrián Sett (Mozart) deja todo en escena, y es acompañado por un elenco de otros tres actores que le hacen de coro, con solidez. Son interesantes las partes donde se incluye el canto en vivo de las partituras de Mozart a cargo de la única actriz de la pieza.
Una propuesta que se basa en el teatro clásico, pero con dramaturgia propia del director, Martín Barreiro, director del elenco del Teatro El Convento, un ensamble que desde hace 16 años se dedica a obras de los siglos XVI, XVII, XVII y XIX, con recordadas puestas de Shakespeare, Moliere, entre otros autores.

Por Silvia Sánchez Urite

http://silviauriteteatro.blogspot.com/

 

En el marco de un convento de 1601 ubicado en el centro de Buenos Aires, el Convento Grande de San Ramón Nonato, se presenta la obra El círculo Mozart, escrita y dirigida por Martín Barreiro. La obra revive el genio del gran Amadeus Mozart en sus últimos años. Se destacan los actores, Adrián Sett quien interpreta a Mozart, también Lilia Cruz como Constanze, la mujer del músico quien además demuestra tener una espléndida voz cuando canta en una parte de la obra, y también Diego Verni como el Arzobispo de Salzburgo y Fernando Blanes como el padre de Wolfgang Amadeus Mozart. El personaje Mozart se verá tironeado tanto por su padre, como por su amor ,Constanze y también por el Arzobispo de Salzburgo.El círculo Mozart nos describe de manera cabal la personalidad del gran músico.

Po Araceli Isabel Otamendi. Revista archivos del sur

http://revistaarchivosdelsur.blogspot.com/2011/08/teatro-el-circulo-mozart.html